¡Asegura el agua caliente de tu hogar con nuestra reparación de termos eléctricos!
Soluciones rápidas y efectivas para cualquier tipo de avería. Servicio técnico profesional y con garantía
Somos una de las empresas más competitivas en la reparación de termos eléctricos en Madrid. Consulta nuestras áreas de cobertura. Nuestro equipo de técnicos especializados está autorizado para trabajar en toda la Comunidad de Madrid y alrededores, respaldado por más de 10 años de experiencia en el sector de electrodomésticos.
Identificamos el problema y te explicamos las posibles soluciones.
Reparamos el equipo utilizando repuestos originales.
Comprobamos que todo funciona a la perfección antes de finalizar.
Te ofrecemos garantía en la reparación
Trabajamos en Madrid capital y en toda la Comunidad de Madrid y alrededores, con técnicos especializados en termos eléctricos de todas las marcas.
Depende de la avería y de si hay que pedir algún repuesto: en la visita hacemos el diagnóstico y te decimos el plazo antes de empezar.
Sí, nuestros técnicos están certificados y tienen experiencia con todas las marcas y modelos.
No. Evaluamos el equipo y te damos un presupuesto sin compromiso antes de reparar.
Todos nuestros trabajos cuentan con garantía.
En Madrid capital y en toda la Comunidad de Madrid y alrededores.
Sí, reparamos termos eléctricos de todas las marcas.
¡Llámanos ahora al (+34) (+34) 641 83 63 15 o solicita una visita técnica a través de nuestro formulario!
Asegura tu suministro de agua caliente sin esperas.
La mayoría de los avisos que atendemos se reducen a un puñado de causas. Saber cuál es la tuya ayuda a entender qué se va a reparar y por qué.
Suele ser la resistencia (se ha fundido o está cubierta de cal y ya no transmite calor), el termostato o el limitador térmico de seguridad, que corta la corriente cuando detecta un exceso de temperatura y a veces se queda disparado. Es una avería habitual y casi siempre reparable: no implica cambiar el aparato.
Si antes te llegaba para dos duchas y ahora no, lo normal es que la resistencia esté parcialmente incrustada o que el termostato haya perdido calibración. También puede ocurrir que el depósito esté acumulando sedimento en el fondo y haya perdido capacidad útil.
Conviene distinguir dos cosas. Que gotee por la válvula del grupo de seguridad mientras el termo calienta es normal: es la válvula haciendo su trabajo al dilatarse el agua. Que gotee por la carcasa o por abajo no lo es, y suele indicar que el depósito está perforado por corrosión. En ese segundo caso la reparación rara vez compensa.
Casi siempre es una resistencia con derivación a masa: el aislamiento se ha degradado y hay fuga eléctrica. No conviene ir reconectando el diferencial una y otra vez; es una avería que hay que resolver, no puentear.
Los chasquidos o el borboteo suelen venir de la cal depositada sobre la resistencia: el agua hierve localmente bajo la costra y produce ese sonido. Es señal de que toca una limpieza.
Un olor desagradable al abrir el agua caliente apunta al ánodo de sacrificio agotado y a proliferación bacteriana en el depósito. Se resuelve sustituyendo el ánodo y desinfectando.
Un termo eléctrico es un depósito aislado con cuatro piezas que dan casi todos los problemas:
La consecuencia práctica es importante: casi todas las averías de un termo están en piezas sustituibles, no en el aparato entero. El único fallo que suele sentenciar al termo es la perforación del depósito, y precisamente esa es la que se evita vigilando el ánodo.
Es la pregunta que más nos hacen por teléfono. Nuestro criterio, dicho con franqueza:
Merece la pena repararlo cuando el depósito está sano y lo que falla es resistencia, termostato, limitador, ánodo, junta o grupo de seguridad. Son piezas de coste contenido y el termo queda como nuevo durante años.
Conviene plantearse cambiarlo cuando el depósito pierde agua por corrosión, cuando el aparato acumula muchos años y ya ha necesitado varias intervenciones, o cuando la potencia o la capacidad se han quedado cortas para la casa. En esos casos reparar es aplazar el problema.
Lo que sí hacemos siempre es diagnosticar antes de presupuestar. Si al abrirlo vemos que no compensa repararlo, te lo decimos: preferimos perder una reparación a cobrarte por algo que va a volver a fallar.
Un termo al que nadie mira dura bastante menos que uno revisado de vez en cuando. Tres cosas marcan la diferencia:
Revisar el ánodo de sacrificio. Es la pieza que protege el depósito y se consume con el uso. Revisarlo periódicamente y sustituirlo cuando está gastado es, con diferencia, lo más rentable que se puede hacer con un termo: cuesta poco y es lo que evita la avería que no tiene arreglo.
Quitar la cal y el sedimento. La cal sobre la resistencia obliga al termo a trabajar más tiempo para el mismo resultado, lo que se nota en la factura y acorta la vida del aparato.
Comprobar el grupo de seguridad. Si está bloqueado deja de proteger frente a sobrepresión; si gotea de forma continua (no solo mientras calienta), toca cambiarlo.
Sobre la temperatura: mantener el acumulador demasiado bajo favorece la proliferación bacteriana, y subirlo al máximo acelera la formación de cal y gasta de más. Las recomendaciones sanitarias para agua caliente sanitaria acumulada sitúan el almacenamiento en torno a los 60 °C, y es un buen punto de equilibrio entre seguridad y consumo.
¿Hace falta vaciar el termo para repararlo? Depende del tipo de resistencia. Con resistencia envainada o cerámica muchas veces no es necesario vaciar el depósito, porque la pieza sale de su vaina sin tocar el agua. Con resistencia blindada sí hay que vaciarlo, ya que está en contacto directo con el agua.
¿Puedo cambiar yo mismo la resistencia? Técnicamente es una pieza accesible, pero implica cortar corriente y agua, vaciar el depósito en muchos casos y volver a sellar bien la junta. Un fallo de montaje aquí acaba en fuga o en derivación eléctrica, así que no es el bricolaje que recomendamos.
¿Por qué ha subido la factura desde que el termo va peor? Cuando la resistencia se cubre de cal transmite peor el calor, así que el termo necesita estar encendido más tiempo para alcanzar la misma temperatura. Un termo con cal no solo calienta peor: gasta más.
¿Cuánto dura un termo eléctrico? No hay una cifra fija: depende del uso, de la calidad del aparato y sobre todo de si se ha mantenido el ánodo de sacrificio. Dos termos idénticos pueden llevarse años de diferencia según se hayan cuidado.
Atendemos avería de termo eléctrico a domicilio en toda la Comunidad de Madrid. Consulta la página de tu municipio:
Reparación de electrodomésticos en Madrid. Técnicos profesionales a domicilio, servicio rápido y garantía en cada reparación.